En 2025, la economía argentina experimentó un crecimiento del 4,4%, impulsado principalmente por el consumo privado y la inversión, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El consumo privado creció un 7,9% y la inversión aumentó un 16,4%, aunque las importaciones también escalaron un 27%.
El ministro de economía, Luis Caputo, celebró estos resultados en redes sociales, destacando que el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó un máximo histórico, superando en 1,1% el promedio de 2022. Estos datos fueron respaldados por el presidente Javier Milei, quien también compartió la información en sus redes.
A pesar del crecimiento general, se observaron disparidades significativas en los sectores productivos. El informe del Indec indicó que la intermediación financiera creció un 24,7%, mientras que la pesca tuvo una caída del 15,2%. En el cuarto trimestre, los sectores más dinámicos fueron los servicios sociales y de salud, así como la agricultura y ganadería.