La apreciación del peso argentino genera un impacto notable en la economía local, con el tipo de cambio oficial situándose por debajo de $1.400. Este fortalecimiento se debe a la entrada de divisas por la temporada alta de liquidaciones del agro. Sin embargo, la situación no es uniforme, ya que algunos sectores se benefician mientras que otros enfrentan dificultades.
Según el director de C&T Asesores Económicos, Camilo Tiscornia, la producción local se ve afectada por la necesidad de competir con productos importados en diversas áreas, incluyendo textiles, calzados y tecnología. La fortaleza del peso también impacta el turismo interno, ya que muchos eligen vacacionar en el exterior, lo que reduce el flujo de turistas extranjeros.
A pesar de que un tipo de cambio bajo favorece a importadores y consumidores, el poder adquisitivo se ve limitado por la inflación persistente en altos niveles. Aunque el tipo de cambio se ha estabilizado desde las elecciones de octubre, Tiscornia advierte que los beneficios de esta apreciación pueden no ser completamente evidentes, dadas las condiciones inflacionarias actuales.