La reciente evaluación de la economía argentina arroja un dato preocupante: por primera vez desde 2003, el ingreso neto de dólares por Inversión Extranjera Directa (IED) ha sido negativo, según el Banco Central. Este fenómeno se atribuye a la venta de activos de empresas extranjeras a grupos locales, facilitada por la flexibilización de los controles cambiarios, explicaron fuentes del Gobierno.
Grandes empresas como HSBC y Carrefour han comenzado un éxodo significativo del país, mientras que las inversiones que permanecen se concentran en el sector de recursos naturales, destacando la venta de activos como la de Exxon a Pluspetrol por aproximadamente 1.700 millones de dólares en diciembre de 2024 y la transacción de Telefónica con Telecom Argentina por 1.250 millones de dólares en febrero.
Dante Sica, de la consultora Abeceb, advierte que muchas empresas están abandonando Latinoamérica y que Argentina es un destino menos atractivo para la inversión debido a su historial de inestabilidad económica. A pesar del interés generado por las políticas de desregulación económicas del presidente Milei, los ejecutivos internacionales siguen siendo cautelosos, considerando el contexto de volatilidad y cambios abruptos en las políticas del país.