El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha centrado nuevamente su atención en Argentina al aprobar la segunda revisión de un acuerdo que asciende a 20.000 millones de dólares. Esta evaluación resalta la estrategia de ajuste implementada por el gobierno de Javier Milei, así como los retos estructurales que aún enfrenta el país para mantener la sostenibilidad del modelo económico.
El informe del FMI señala avances significativos en materia fiscal, destacando que el ajuste inicial ha sido “excepcionalmente grande en comparación internacional”. Este enfoque ha permitido recuperar la credibilidad, esencial para estabilizar las expectativas en un contexto de crisis recurrentes. Además, el organismo valora la rapidez del proceso de desinflación, que ha superado experiencias previas gracias a una combinación de políticas, incluyendo la liberalización de controles y una gestión fiscal más rigurosa.
El FMI también ha elogiado la decisión del Gobierno de honrar contratos y compromisos de deuda, así como la iniciativa de blanqueo de capitales implementada en 2024. Estas acciones son vistas como indicios de previsibilidad institucional, lo que es fundamental para atraer inversiones y sostener la recuperación económica. A pesar de un panorama moderadamente optimista, se enfatiza la necesidad de reformas profundas aún pendientes.