Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, la economía argentina ha experimentado cambios significativos. El Fondo Monetario Internacional ha indicado que el peso del Estado en el PIB ha disminuido al 31%, marcando el nivel más bajo desde 2008. Este descenso es resultado de severos recortes en el gasto público, incluyendo partidas controvertidas como las pensiones y la reducción de ministerios, dejando a Argentina con solo nueve ministerios, en comparación con los 38 de Brasil.
A pesar de las preocupaciones sobre un posible impacto negativo en el empleo y la inversión, la economía ha mostrado una resistencia inesperada. El sector privado ha logrado adaptarse rápidamente, aumentando la creación de empleo y la inversión. A finales de 2023, Milei heredó un gasto consolidado del 37,9%, que se redujo a 31,6% en 2024, según un análisis de Bloomberg.
Este contexto ha llevado a que las conclusiones sobre el impacto de las políticas de Milei varíen según los analistas, pero la tendencia de crecimiento económico parece confirmarse antes de lo previsto.