La transformación del patrón alimentario en Argentina es notable, según un informe del Instituto de Economía de la UADE (INECO). La ingesta per cápita de carne vacuna ha disminuido drásticamente en los últimos años.
Se estima que entre 1990 y 2025, el consumo de carne vacuna caerá un 42%, pasando de 52 a 30 kilos anuales por persona. En contraposición, el consumo total de proteínas cárnicas ha experimentado un incremento del 12%, con un notable avance en el consumo de pollo y cerdo.