La situación internacional relacionada con la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán ha provocado un aumento significativo en el precio del petróleo, afectando a varios países, incluidos aquellos en el Medio Oriente. A pesar de esta crisis, Argentina se encuentra en una posición favorable, gracias a su superávit energético proveniente de Vaca Muerta.
Durante una conferencia de prensa en Washington, la directora de Comunicaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, destacó que Argentina ha manejado la situación de manera relativamente positiva, convirtiéndose en un exportador neto de energía. En 2022, el país generó ingresos por 8.000 millones de dólares en petróleo y gas, a diferencia de años anteriores donde dependía de las importaciones.
Analistas de la consultora Empiria, liderada por el exministro de Economía Hernán Lacunza, también observan un aumento en el precio del gas, especialmente tras el ataque a la ciudad industrial de Ras Laffan en Qatar, lo que afectó el 17% de la capacidad de QatarEnergy. Esto resalta cómo el conflicto actual está impactando no solo a la economía global, sino también a la dinámica energética de Argentina.