El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) busca atraer inversiones extranjeras con un blindaje jurídico de 30 años, según afirma el gobierno. Sin embargo, un análisis revela aspectos críticos que podrían afectar a la industria nacional. Aunque se han presentado 36 proyectos con un volumen de inversión proyectado de 94.922 millones de dólares, el impacto real en la economía será gradual, ya que las empresas tienen hasta 2035 para cumplir con el compromiso mínimo de inversión.
Hasta la fecha, 15 proyectos han sido aprobados, con solo un rechazo. De estos, se espera que se desembolsen 6.860 millones de dólares en los primeros dos años. La mayoría de la inversión se concentra en la Patagonia y Cuyo, con Río Negro, San Juan y Salta liderando en volumen. La minería y el petróleo son los sectores predominantes, representando el 51% y 42% de los proyectos, respectivamente.
El megaproyecto "LLL OIL" de YPF en Neuquén, que asciende a 25.000 millones de dólares, es un claro ejemplo de cómo el RIGI atrae capital, aunque la dependencia de sectores extractivistas genera preocupación sobre el futuro productivo del país.