Argentina ha comenzado a experimentar una notable recuperación económica bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, quien asumió el cargo hace un año y medio. A pesar de un periodo de recesión y un incremento temporal de la pobreza, el país ha visto un crecimiento real cercano al 6% en los últimos meses. Las reformas implementadas por Milei han incluido recortes drásticos en el gasto público y una apertura hacia el mercado, lo que ha contribuido a esta mejora.
La inflación ha disminuido significativamente, pasando de más del 210% anual a menos del 40%, aunque sigue siendo elevada. Este descenso es un indicativo de una tendencia hacia la estabilización económica. Asimismo, el presupuesto federal muestra un superávit del 0,4% del producto interior bruto, marcando un cambio en la gestión fiscal que antes permitía financiar déficits a través de la impresión de dinero.
A pesar de la incertidumbre sobre si Milei mantendría controles de capital sobre el peso, el comercio exterior ha evolucionado favorablemente, reflejando la creciente confianza en la economía argentina. Observadores, que antes eran escépticos, ahora consideran que las medidas adoptadas están en camino de restablecer la estabilidad económica necesaria para el país.