La situación económica en Argentina muestra señales de mejora, según el economista Andrés Borenstein, quien destacó una disminución en el riesgo país. Esta baja es interpretada como una recompensa del mercado hacia las políticas del Gobierno, que han implementado cambios favorables, incluyendo un nuevo esquema cambiario que comenzará a regir en 2026.
Borenstein señaló que el objetivo del Gobierno de acumular hasta US$10.000 millones en reservas está alineado con las proyecciones de las cuentas corriente y financiera. Además, mencionó el potencial ingreso de divisas al Banco Central por la emisión de deuda de provincias y empresas, así como el impacto positivo de una buena cosecha de trigo, lo que podría resultar en una leve baja en la cotización del dólar.
En cuanto a la inflación, el economista se manifestó optimista, aunque reconoció que el dato de diciembre fue preocupante, con un aumento del 2,8%. Para el 2026, proyecta que el Índice de Precios al Consumidor se sitúe entre el 19,5% y 22%.
Finalmente, Borenstein expresó su preocupación por la situación de la industria y la construcción, sectores que enfrentan dificultades bajo la actual administración. Aunque prevé que la reforma laboral será beneficiosa, enfatizó que no resolverá todos los problemas existentes.