La situación económica en Argentina se complica a medida que la inflación se mantiene en torno al 3% mensual, lo que agrava los costos de producción. A pesar de que el dólar mayorista se sitúa por debajo de los 1.400 pesos, la estabilidad cambiaria genera un "atraso cambiario" que favorece las importaciones frente a la producción local, según el analista económico Pablo Wende.
Wende destacó que el abaratamiento del dólar en términos reales fomenta la adquisición de productos del exterior, lo que representa un desafío creciente para los empresarios argentinos que enfrentan costos internos en aumento. Mientras tanto, el Banco Central continúa acumulando reservas, comprando más de 140 millones de dólares diarios, pero la demanda de dolarización entre la población sigue sin disminuir, alcanzando unos 2.500 millones de dólares por mes.
La cautela del equipo económico de Luis Caputo se enfrenta a las recomendaciones de algunos economistas, como Domingo Cavallo, quien aboga por liberar el mercado para reducir el riesgo país y atraer inversiones. En el aspecto social, el reciente informe del INDEC indicó que la pobreza se sitúa en 28%, aunque Wende advirtió que este dato podría ser más alto si se utilizara una canasta de consumo actualizada.