La adopción de nuevas tecnologías está teniendo un impacto significativo en la economía de Argentina, especialmente en áreas como el comercio y la agricultura. En 2024, los pagos mediante códigos QR alcanzaron 62,6 millones de transacciones mensuales, facilitando la compra en comercios mediante métodos de pago más ágiles.
El BCRA implementó las Transferencias 3.0, permitiendo pagos instantáneos que se acreditan en menos de 15 segundos. Además, se observa un crecimiento en las exportaciones de software y servicios digitales, donde las billeteras digitales representaron en 2025 el 40% del comercio electrónico.
En el sector agrícola, la tecnología está revolucionando la producción. El uso de drones y sensores está optimizando el monitoreo de cultivos, permitiendo detectar problemas de manera anticipada. Esta modernización también incluye el aumento de la producción de shale en Vaca Muerta, lo que potencia la infraestructura energética del país.
La combinación de estos avances tecnológicos no solo mejora la eficiencia en diversas industrias, sino que también contribuye a la generación de divisas, reafirmando el papel de Argentina como un actor clave en el escenario económico regional.