La situación de la industria textil en Argentina es alarmante, con un aumento significativo de la capacidad ociosa y una notable disminución del empleo formal. Según información de la Fundación Pro Tejer, las importaciones han superado la producción local, lo que agrava la crisis del sector.
Esta semana, los empresarios del rubro solicitaron una reducción de impuestos para mejorar su competitividad. Sin embargo, el ministro de Economía, Luis Caputo, respondió de manera contundente, reavivando un debate que se ha vuelto recurrente en el ámbito económico nacional.
El deterioro estructural del sector textil se ha convertido en un tema central en las discusiones sobre política económica, reflejando la necesidad urgente de soluciones efectivas para revitalizar esta importante industria.