La economía argentina podría verse afectada por la caída del barril de petróleo, que ya se cotiza por debajo de 60 USD. Esta situación tiene implicaciones directas para proyectos como Vaca Muerta, que dependen de inversiones en el sector energético. La balanza energética del país sigue siendo superavitaria, con un saldo de casi 7.000 millones de USD hasta noviembre, un aumento del 45% con respecto al año anterior.
Se anticipa que los precios del petróleo, particularmente del WTI, podrían seguir bajando, lo que generaría preocupación sobre la producción de petróleo y gas no convencional en Argentina. La transición democrática en Venezuela podría beneficiar a la región al mejorar la percepción de Latinoamérica para los inversores, favoreciendo los activos argentinos.
Además, el gobierno argentino enfrenta un pago de USD 4.200 millones el próximo viernes, y se prevé que necesite dólares de bancos internacionales para cubrirlo. Se mencionaron ofertas por USD 7.000 millones, aunque aún faltarían 2.000 millones. Una reinversión de los fondos podría ayudar a reducir el riesgo país a menos de 500 puntos básicos, un objetivo clave para este año.