La economía argentina enfrenta el peligro de una posible "enfermedad holandesa", fenómeno que podría surgir de la apertura a mercados externos y el notable crecimiento de sectores exportadores. El economista Gabriel Martin advirtió sobre las implicaciones de este fenómeno en el programa Todos Vivos, destacando que el ingreso masivo de divisas, especialmente de la soja, Vaca Muerta y la minería de cobre y litio, podría distorsionar la competitividad del país.
Martin explicó que, aunque sectores como el cobre en San Juan y el litio en el norte se destacan por su rentabilidad, esta prosperidad puede tener efectos negativos en la economía general. La apreciación del peso, impulsada por la llegada de dólares, podría elevar los costos estructurales, afectando a aquellas actividades que no forman parte de este nicho exportador. Esto genera una pérdida de equilibrio en la economía nacional.
El análisis también subrayó la falta de representatividad en las estadísticas oficiales, que no reflejan adecuadamente las disparidades entre sectores en auge y aquellos en crisis. Para el futuro, el desafío radicará en gestionar las divisas de manera efectiva para evitar que los costos internos aumenten y agraven la recesión en los sectores que no se benefician del crecimiento exportador.