La economía argentina ha mostrado signos de debilitamiento, evidenciado por un retroceso en la actividad durante abril. Según el análisis del economista Marcos Cohen Arazi de la Fundación Mediterránea, esta caída del 1,5% en comparación con marzo se suma a un trimestre caracterizado por un comportamiento errático, que el experto describe como un «efecto serrucho». Aunque hubo una recuperación del 3,1% en marzo, el desempeño desigual entre sectores genera preocupaciones sobre la sostenibilidad del crecimiento.
En el primer cuatrimestre de 2026, la actividad se mantiene 5,5% por encima de los niveles de noviembre de 2023, antes de la gestión del presidente Javier Milei. Sin embargo, el crecimiento promedio anualizado en los primeros 30 meses de su administración es solo del 2,3%, lo que indica una recuperación limitada. En abril, el retroceso fue generalizado, afectando a nueve de las diez principales actividades económicas, lo que sugiere que este enfriamiento no es un fenómeno aislado, sino un signo de un problema más amplio en la economía nacional.