La situación de Manuel Adorni, actual Jefe de Gabinete, se complica debido a la presión judicial que enfrenta. A pesar de las recomendaciones de algunos miembros de su entorno para que renuncie, Adorni considera que su permanencia en el gobierno le proporciona una protección crucial ante posibles acciones legales. Su temor se centra en que los hermanos Milei no le brindarán respaldo político ni judicial una vez fuera del cargo.
Fuentes gubernamentales han señalado que la defensa en casos de corrupción es costosa, con honorarios que superan los 500 mil dólares. Adorni, consciente de que el actual gobierno no apoya a sus funcionarios en problemas legales como lo hacían administraciones anteriores, busca alternativas para justificar sus finanzas, incluyendo un posible préstamo o inversiones en criptomonedas.
Además, la declaración jurada de Adorni podría reavivar el escándalo que lo rodea. A pesar de que su caso está siendo tratado con cierta lentitud en los tribunales, se cree que su posición como jefe de Gabinete podría estar evitando un avance más agresivo por parte de la justicia. En este contexto, Adorni continúa buscando maneras de manejar su situación financiera y legal.