La reciente decisión del Gobierno de adjudicar un contrato para la provisión de tubos de acero a una empresa extranjera ha generado una fuerte controversia con Techint. El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió esta medida al señalar que se trata de un cambio de modelo económico enfocado en reducir costos y eliminar sobreprecios, en lugar de una disputa personal con la firma.
Caputo afirmó que Techint tiene la capacidad de competir en futuras licitaciones, destacando que el Gobierno no pagará precios que considere excesivos. Como ejemplo, mencionó el costo de los tubos utilizados en el gasoducto Néstor Kirchner, que en la última licitación fue notablemente menor, pasando de 4000 dólares a 1400 dólares por tonelada.
Este episodio ha reavivado el debate sobre la política industrial y la defensa de proveedores locales, mientras el Gobierno busca demostrar un compromiso con la disciplina en el gasto y la transparencia en las contrataciones públicas. Además, se anticipa un nuevo llamado a licitación en los próximos meses donde Techint podrá participar nuevamente.