La reciente renuncia de Marco Lavagna como director del Indec ha generado una fuerte controversia en el ámbito gubernamental y en la sociedad. Su salida se produce en un contexto de tensiones por los cambios en la medición de precios, que estaban programados para implementarse este mes, justo antes de la publicación de la inflación de enero.
Lavagna, quien estuvo al frente del organismo desde diciembre de 2019, propuso una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la cual fue postergada por el Gobierno. La decisión de mantener el sistema tradicional se debe a diferencias entre Lavagna y el ministro de Economía, Luis Caputo, sobre el momento adecuado para realizar esta transición.
Caputo explicó que la renuncia está relacionada con la visión de que el cambio debería realizarse una vez que se consolide un proceso de desinflación. Actualmente, el índice tradicional se mantendrá vigente mientras se trabaja en la reducción de precios y subsidios, lo que refleja las complejidades del contexto económico que enfrenta la Casa Rosada.