La relación entre Pekín y el exilio tibetano se ha tensado tras la reciente distinción otorgada al Dalái Lama por la Academia de Grabación. El líder espiritual fue premiado en la categoría de mejor audiolibro durante los Premios Grammy 2026, lo que generó una fuerte reacción del gobierno chino, que lo calificó de "maniobra política".
En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, afirmó que el Dalái Lama no es solo una figura religiosa, sino un "exiliado político" involucrado en actividades separatistas bajo el pretexto de la religión. Las autoridades chinas manifestaron su oposición a que los premios sean utilizados para fines políticos en su contra.
A pesar de la controversia, el Dalái Lama expresó su agradecimiento por el reconocimiento, destacando que no lo considera un logro personal, sino un reflejo de la responsabilidad compartida de la humanidad. Este evento ha reavivado el interés por la figura del Dalái Lama en la cultura popular, recordando la campaña "Free Tibet" de los años 90, en la que figuras como Richard Gere jugaron un papel importante.