El inicio del ciclo lectivo en la Provincia de Buenos Aires enfrenta complicaciones debido al anuncio de medidas de fuerza por parte de los principales gremios docentes, como Suteba y la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). Estos sindicatos rechazaron una oferta salarial del gobierno provincial, que incluía un aumento del 3 por ciento.
La administración de Axel Kicillof había logrado, hasta ahora, que las clases comenzaran sin conflictos en sus seis años de gestión. Sin embargo, la situación actual marca un punto de quiebre, ya que se prevé un paro el próximo 2 de marzo, coincidiendo con el inicio de clases. A pesar de que el Ejecutivo afirmó que la negociación aún está abierta, ya se ha comenzado a liquidar los sueldos de febrero con un incremento del 1,5 por ciento para evitar que los docentes cobren menos que en enero.
Este aumento se dispuso a cuenta de futuros incrementos, y se debe a la eliminación de un retroactivo que había sido acordado anteriormente. La decisión de no liquidar el aumento del 3 por ciento —también rechazado por otros sindicatos estatales— busca no agravar la tensión con los gremios.