El PRO emitió un comunicado en el que se distancia del Gobierno de Javier Milei, señalando la existencia de "enemigos internos" que obstaculizan el cambio. Aunque no se mencionan nombres, se hace referencia a las investigaciones por enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La declaración sostiene que el cambio enfrenta al kirchnerismo y al Gobierno de La Libertad Avanza, a quienes se describe como adversarios que frenan el progreso.
Además, el texto critica la discrepancia entre la mejora de los "grandes números" económicos y la realidad de la mayoría de la población, resaltando que "duele" cuando no se escucha el sacrificio ajeno. El PRO expresa su descontento con el actual Gobierno, subrayando que su apoyo ha cambiado: "Acompañar el cambio no es aplaudir todo", enfatizan, reclamando un enfoque más crítico.
El comunicado concluye con un llamado a la acción, prometiendo que el próximo paso es asegurar que el cambio impacte positivamente en la vida de la gente, incluyendo mejoras en la infraestructura, la salud y la educación. Se reafirma así el compromiso del PRO de mantener una vigilancia activa sobre la gestión pública.