En Rawson, el exintendente Rubén García enfrentó un marcado distanciamiento con el Concejo Deliberante, lo que llevó a su aislamiento político. Desde finales de 2021 hasta 2023, no contó con el respaldo de ningún concejal, situación que culminó en su interpelación por acusaciones de corrupción e ineficiencia. Este contexto de tensión se intensificó cuando el Sindicato Unión de Obreros Municipales (SUOEM) solicitó paritarias y recategorización, lo que fue autorizado por el presidente del Concejo, Juan Carlos Salvadó, en ausencia de García.
La situación en Rawson contrasta con la de Chimbas, donde la intendenta Daniela Rodríguez todavía tiene la oportunidad de demostrar su liderazgo frente a un conflicto similar con el exintendente Fabián Gramajo. A diferencia de García, Rodríguez podría evitar el camino lleno de dificultades que enfrentó su par en Rawson, que finalizó sin apoyo político y con un futuro incierto.
El enfrentamiento en Rawson, que se había tornado público, refleja no solo luchas de poder locales, sino también intereses más amplios vinculados a figuras políticas como el exgobernador José Luis Gioja. La falta de aliados en el Concejo dejó a García en una posición vulnerable, mientras que el futuro de Rodríguez en Chimbas dependerá de su capacidad para manejar la situación actual.