Un clima de creciente tensión se vive en el Frente Grande de Ensenada, donde el intendente Mario Secco enfrenta acusaciones de autoritarismo y manipulación del padrón partidario. Opositores han denunciado que sus intentos de competir en las elecciones del 18 de abril fueron frustrados por maniobras del actual liderazgo, lo que llevó a la deserción de figuras como Pedro Wasiejko y Eduardo Sigal.
Secco, que amplía su influencia tras el recambio legislativo, ahora contará con representación en ambas cámaras de la Legislatura y asumirá la presidencia del Puerto La Plata. Sin embargo, las críticas hacia su gestión no cesan. Dirigentes opositores como Pablo Micheli han expuesto que se han presentado más de 1.000 fichas de afiliación sin que se haya cargado ni el 10% al padrón, lo que consideran un intento de controlar el partido.
Las acusaciones apuntan a que Secco ha "municipalizado" el partido, concentrando decisiones en un círculo cercano, lo que limita la participación democrática dentro del espacio. Opositores sostienen que 35 de los 41 congresales de la lista única provienen de Ensenada, evidenciando la falta de apertura en la discusión política.