El avance de la reforma laboral propuesta por el gobierno de Javier Milei depende en gran medida del apoyo de los gobernadores provinciales. La discusión está en curso, con el objetivo de que esta iniciativa se apruebe en el Congreso entre el 10 y el 12 de febrero. Sin embargo, los mandatarios han expresado su inquietud respecto a la reducción del impuesto a las Ganancias, un tema que podría afectar la coparticipación de recursos.
El ministro del Interior, Diego Santilli, lidera las negociaciones con los gobernadores, quienes temen que la reducción de este tributo impacte negativamente en las finanzas provinciales. A pesar de que algunos líderes regionales han mostrado disposición al diálogo, no están dispuestos a aceptar cambios sin obtener beneficios a cambio.
En este contexto, se han escuchado reclamos desde provincias como Neuquén, Tucumán, Mendoza y La Pampa, donde los gobernadores han planteado la necesidad de coparticipar impuestos como el de los combustibles. Estas tensiones podrían convertirse en un obstáculo significativo para la reforma en el Senado.