En un contexto de críticas hacia el sector empresarial y la oposición, el presidente Javier Milei inauguró las Sesiones Ordinarias del Congreso. Durante su discurso, el mandatario apuntó con dureza contra figuras como Paolo Rocca, cuestionando los altos precios en la licitación de tubos de acero, y contra Javier Madanes Quintanilla por el cierre de la fábrica de neumáticos Fate.
Milei describió a los opositores y a los legisladores kirchneristas como “ignorantes” y acusó a la política tradicional de favorecer a unos pocos a expensas de la mayoría. En su discurso, también criticó el modelo industrialista argentino, que, según él, ha generado una industria dependiente de subsidios.
El presidente anunció que su administración presentará proyectos de reformas estructurales mensualmente durante el año. Estas iniciativas, preparadas por cada ministerio, buscan rediseñar la arquitectura institucional del país, con énfasis en la reducción del tamaño del Estado y la reforma del sistema de justicia.