El Centro de Excombatientes de Malvinas (CECIM) y otras organizaciones han presentado una acción preventiva de daño ambiental contra las empresas Rockhopper y Navitas. Esta iniciativa busca proteger el medio ambiente marino ante la posible explotación hidrocarburífera en el Atlántico Sur. Daniel Guzmán, referente del CECIM, destacó la importancia de sumar apoyo político de los municipios, la provincia y el Congreso para fortalecer la causa.
La acción judicial fue motivada por reuniones con autoridades y expertos en la materia, donde se discutió la necesidad de una estrategia efectiva para abordar el avance de la actividad petrolera. Guzmán mencionó que esta semana se llevaron a cabo encuentros con la jueza Mariel Borruto en Río Grande, donde se expresaron las preocupaciones del grupo sobre el impacto ambiental que podría generar la explotación de recursos.
Además, Guzmán subrayó que los excombatientes, aunque no son abogados, desempeñan un papel crucial en el monitoreo de esta problemática. La búsqueda de respaldo político es fundamental para lograr la aceptación de la acción judicial presentada y para proteger el ecosistema marino de la región.