Las tensiones familiares en torno a la precampaña presidencial de Flávio Bolsonaro se intensifican con las acusaciones de su madrastra, Michelle Bolsonaro, quien lo acusó de faltarle el respeto durante una conversación telefónica. La exprimera dama, conocida por su popularidad entre la ultraderecha brasileña, expresó su descontento en un video de Instagram, en el que revela que Flávio se mostró grosero y desconsiderado.
Esta situación surge en medio de una crisis en la campaña de Flávio, quien enfrenta repercusiones tras la filtración de audios que lo vinculan a un banquero en prisión por una presunta estafa multimillonaria. Además, las diferencias entre Michelle y Flávio sobre los apoyos del Partido Liberal (PL) para las elecciones que se celebrarán en octubre han complicado aún más la relación familiar.
Flávio, de 45 años, respondió a las acusaciones de su madrastra con sorpresa, defendiendo su comportamiento y asegurando que jamás ha tratado mal a una mujer. Este conflicto se suma a un historial de desacuerdos entre ambos, incluyendo una acusación previa de Flávio hacia Michelle por ser "autoritaria". La situación plantea un desafío adicional en el camino hacia las elecciones, donde Flávio intenta establecerse como líder en un contexto político complicado.