La relación entre Venezuela y Cuba se encuentra en una fase crítica, marcada por la intervención del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, en Caracas. Durante su visita, se discutieron no solo temas energéticos, sino también la recomendación de la Casa Blanca a la vicepresidenta Delcy Rodríguez para que se interrumpan los vínculos con el régimen cubano, que enfrenta serias dificultades. Esta recomendación se produce en un contexto donde Venezuela ha dejado de enviar apoyo humanitario a la isla.
Además, el gobierno venezolano ha anunciado la suspensión de la contratación de más de 11.000 médicos cubanos que trabajan en el país. Esta decisión cuenta con el respaldo de figuras influyentes dentro del oficialismo, como el ministro Diosdado Cabello, quien ha expresado su descontento con la influencia cubana en el chavismo. La reciente frialdad hacia Cuba puede ser un indicio de un cambio en la política interna del gobierno venezolano.
Wright y Rodríguez lograron avanzar en la implementación de licencias que permitirán a grandes empresas petroleras operar en Venezuela, además de abrir la puerta a un posible viaje del presidente Donald Trump a Caracas. Esta situación es un cambio notable, dado que Cuba había sido un pilar ideológico del chavismo durante años.