La situación migratoria en la frontera ha cambiado notablemente, con una disminución del 87% en las intercepciones fronterizas durante 2025, según la Secretaría de Gobernación. Esta tendencia se da en un contexto donde el presidente Donald Trump ha intensificado su enfoque en la política migratoria y ha comenzado a aplicar un plan de deportaciones.
El pasado miércoles, el Departamento de Estado anunció la suspensión de visados para 75 países, argumentando que el procesamiento de estos permisos representaría una carga económica. El portavoz Tommy Piggot afirmó que se busca evitar que personas lleguen a Estados Unidos para "extraer su riqueza".
Esta estrategia se enmarca dentro de un discurso económico que Trump ha retomado con fuerza, enfocándose en limitar las comisiones de tarjetas de crédito y los altos salarios corporativos. A medida que se acercan las elecciones de medio término, la presión sobre la administración se intensifica, obligando a maniobras internas para consolidar su base de votantes.