El delantero Folarin Balogun, figura de la selección de Estados Unidos en el Mundial 2026, recibió un indulto de la FIFA tras la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Este indulto le permite participar en el partido de octavos de final contra Bélgica, luego de ser expulsado en el encuentro anterior contra Bosnia y Herzegovina. La decisión fue tomada utilizando el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, que permite la suspensión parcial de medidas disciplinarias.
Balogun fue expulsado por el árbitro Raphael Claus, quien consideró imprudente su acción durante el partido. Trump, desde la Casa Blanca, expresó que solicitó una revisión de la expulsión, calificándola de injusta, y argumentó que fue un choque entre dos jugadores a alta velocidad.
Este incidente se suma a una larga lista de escándalos en la historia de los mundiales, donde la política ha influido en el fútbol. Casos históricos, como la intervención de Benito Mussolini en la Copa del Mundo de 1934, muestran cómo presidentes han manipulado eventos deportivos, generando controversias que perduran en la memoria colectiva.