La advertencia del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, sobre el peligro de que el mundo se convierta en un espacio dominado por intereses egoístas, ha resonado en el ámbito internacional. Su mensaje, que se hizo público el último fin de semana, critica la política exterior de figuras como Donald Trump y sus aliados, quienes, según él, socavan la democracia y los valores internacionales.
Steinmeier, con una trayectoria política destacada en Europa, señala que es crucial evitar que solo unas pocas potencias dominen el panorama global. Este enfoque es respaldado por el filósofo Paul Katsafanas, quien describe un fenómeno donde la ira y el resentimiento se convierten en motores de la política actual, dejando de lado el bienestar colectivo.
La crítica se extiende a líderes como Javier Milei, Viktor Orbán, Benjamin Netanyahu y Nayib Bukele, quienes, a juicio de Steinmeier, representan una tendencia que ignora acuerdos internacionales en favor de intereses personales y partidarios. Este tipo de política, según Katsafanas, se nutre de la búsqueda constante de enemigos y el agravio, lo que resulta en un ciclo de hostilidad que afecta a sociedades enteras.