El reciente anuncio del Banco de Córdoba sobre la reducción de su presencia en el interior de la provincia ha generado preocupación entre intendentes y la oposición radical. La bancada de la UCR ha manifestado un creciente malestar por el cierre de sucursales y el retiro de cajeros automáticos en localidades donde el banco es la única opción financiera disponible.
Los legisladores Matías Gvozdenovich y Alfredo Nigro han presentado pedidos de informes solicitando aclaraciones sobre los planes del banco para los años 2026 y 2027. Alertan que estas decisiones impactan negativamente en jubilados, pensionados y personas con acceso limitado a la banca digital. Según la oposición, el banco no solo está reduciendo su presencia, sino que también está trasladando costos a los municipios y sus habitantes.
Gvozdenovich destacó que el Banco de Córdoba planea deshacerse de una gran parte de sus casi 900 cajeros, lo que pone en riesgo su rol como herramienta de inclusión financiera en la provincia. Por su parte, Nigro exigió una intervención del Poder Ejecutivo para detener el retiro de cajeros en localidades sin sucursales, señalando la presión que el banco ejerce sobre los gobiernos locales.