El presidente de Brasil, Lula Da Silva, ha modificado su enfoque en la campaña electoral, priorizando la vida cotidiana de los ciudadanos sobre advertencias sobre la democracia. En lugar de hablar del riesgo para la democracia, Lula ha propuesto medidas concretas como acortar la semana laboral y aumentar la Bolsa Familia, además de abordar los problemas de inseguridad que preocupan a la población brasileña.
Históricamente, Lula ha demostrado su capacidad para transformar la política. Nació en 1945 en Pernambuco y, tras emigrar a San Pablo con su familia, comenzó a trabajar desde joven en diversos oficios. A los 14 años, se formó como tornero mecánico y se destacó en el activismo sindical al ser elegido presidente del Sindicato de Metalúrgicos en 1975. Durante la dictadura militar, lideró huelgas que desafiaron al régimen, lo que lo convirtió en una figura nacional.
En 1980, cofundó el Partido de los Trabajadores (PT), buscando una representación política para los trabajadores y movimientos sociales. Lula sigue siendo un referente en la defensa de la democracia en Brasil, enfrentándose a la crítica de aquellos que desestiman el poder del periodismo crítico en la sociedad.