La renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei pone fin a una de las crisis políticas más significativas de su administración. Tras meses de apoyo público y defensa ante acusaciones de corrupción, el Presidente finalmente aceptó su salida, un cambio de postura que se hizo evidente durante una reciente gira por España.
A pesar de que el Gobierno había cerrado filas en torno a Adorni, la presión de la oposición y las denuncias sobre su patrimonio llevaron a una situación insostenible. Durante una conferencia en Madrid, Milei declaró que actuaría si la Justicia encontrara pruebas de corrupción, afirmando que “lo vuelo, lo eyecto yo de una patada”. Esta declaración marcó un punto de inflexión en la defensa del funcionario.
Adorni había intentado renunciar en dos ocasiones anteriores sin éxito, pero finalmente su salida se concretó tras una reunión con Karina Milei en la Casa Rosada. El desgaste político acumulado por las acusaciones y la falta de respuestas satisfactorias respecto a su patrimonio contribuyeron a su decisión de dejar el cargo.