Las tensiones en el Partido Justicialista bonaerense están en aumento, generando preocupación entre los dirigentes locales. La competencia por la conducción del partido podría afectar no solo la estructura interna, sino también 135 batallas distritales en diversas localidades.
La situación actual refleja la lucha entre el sector liderado por algunos referentes y el kirchnerismo, lo que podría derivar en consecuencias imprevisibles para las próximas elecciones. La incertidumbre sobre quién asumirá el liderazgo del partido es motivo de inquietud en varios ámbitos políticos.