La inauguración de la primera planta embotelladora de agua potable de Aguas Bonaerenses (ABSA) tuvo lugar este viernes en Ensenada, un evento encabezado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto a importantes funcionarios como el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y el intendente local, Mario Secco. La nueva instalación tiene como objetivo duplicar la capacidad de potabilización de agua y se espera que esté operativa el próximo año.
Kicillof destacó que esta iniciativa es parte de un esfuerzo por transformar ABSA, recuperando su capacidad operativa y mejorando el servicio en más de 100 municipios de la provincia. El gobernador también enfatizó la importancia de fortalecer las empresas estatales frente a intentos de privatización, asegurando que este modelo puede ofrecer resultados positivos y eficientes.
La obra incluye la construcción de un nuevo edificio de acopio y la adquisición de equipos que optimizarán el proceso de embotellamiento, permitiendo a ABSA dejar de depender de proveedores privados. Además, durante la ceremonia se entregaron 60 nuevas camionetas y dos camiones para mejorar la flota de la empresa, que ahora cuenta con un total de 236 vehículos.