Las estaciones de servicio y las empresas productoras de combustibles en la provincia de Buenos Aires deberán informar con al menos 72 horas de anticipación sobre cualquier aumento de precios, según un nuevo proyecto aprobado por la Cámara de Diputados bonaerense. La iniciativa, impulsada por la diputada Ayelén Rasquetti, recibió apoyo mayoritario del peronismo y del Frente de Izquierda, aunque también generó críticas de la oposición.
El proyecto estipula que las estaciones de expendio deberán comunicar los cambios en los precios 48 horas antes de que entren en vigencia. A su vez, establece un régimen de sanciones para aquellos que no cumplan con esta normativa, con multas que pueden variar entre $7,2 millones y $215 millones en caso de reincidencia, además de la posible suspensión de la habilitación comercial.
Esta propuesta se enmarca en un contexto de aumento de impuestos a los combustibles por parte del gobierno nacional, lo que ya ha impactado en los precios de la nafta y el gasoil. A pesar de las objeciones sobre su viabilidad y el potencial impacto negativo en las estaciones de servicio, el oficialismo logró avanzar en su tratamiento legislativo, que ahora pasará a la comisión de Presupuesto e Impuestos para recibir una nueva aprobación.