La Policía Bonaerense será beneficiada con un incremento salarial del 7%, que se implementará en dos etapas, afectando los salarios de los meses de julio y agosto. Este aumento se enmarca en un contexto económico difícil, según indicó el ministro de Economía, Pablo López, durante una conferencia de prensa en la que participaron otros funcionarios del gobierno de Axel Kicillof.
El primer tramo del aumento será del 5% sobre los salarios correspondientes a julio, mientras que el segundo, del 2%, se aplicará en agosto. Ambos incrementos se calcularán tomando como base los haberes de junio. Además, se anunció una actualización del 30% en las asignaciones familiares.
Este será el segundo aumento salarial que reciben los efectivos en lo que va del año, dado que la Policía Bonaerense no tiene la capacidad de negociar paritarias debido a la legislación vigente. El incremento se formalizará a través de un decreto del Poder Ejecutivo provincial.