La actividad económica en Argentina enfrenta serios desafíos debido al incremento de precios que supera el crecimiento salarial, lo que ha generado una pérdida de capacidad de compra para muchos sectores. Según la economista Ariet, aunque en abril se observó una leve recomposición salarial, es crucial que la inflación continúe su tendencia a la baja para que esta mejora se mantenga.
Los sectores más afectados incluyen la industria, la gastronomía, la hotelería, el turismo y los servicios. Ariet destacó que Argentina se encuentra en una situación desigual, donde algunos sectores como la energía y la minería están creciendo, mientras que otros caen rápidamente. Esta disparidad oculta una realidad crítica, ya que el crecimiento promedio no refleja el daño en áreas vulnerables.
La economista comparó la situación actual con problemas estructurales históricos, señalando que el consumo se sostenía artificialmente y ahora se enfrenta a las consecuencias de esa situación. Además, el impacto del ajuste varía según el nivel socioeconómico, afectando más a los sectores vulnerables que, en muchos casos, se ven obligados a reducir drásticamente su consumo.