El Ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un ambicioso plan financiero que tiene como meta lograr que Argentina obtenga el estatus de grado de inversión en 2031. Este objetivo busca cambiar la percepción del país en los mercados internacionales, algo que nunca se ha conseguido.
Caputo destacó que su equipo ha mantenido diálogos con las tres principales agencias de calificación, Fitch, S&P y Moody's. Dos de estas entidades consideran que alcanzar esta meta es posible, aunque complejo. En el mercado se espera que Moody's revise su calificación este mes, lo que podría influir en la percepción de la deuda argentina.
Actualmente, solo seis países de la región poseen este estatus, incluyendo a Chile y México. Las agencias no evalúan únicamente una variable, sino que consideran la capacidad y disposición del país para cumplir con sus obligaciones de deuda a largo plazo, junto con otros factores económicos.
El economista Eric Ritondale recordó que Argentina no ha alcanzado esta calificación desde que las agencias comenzaron a evaluar la deuda de mercados emergentes. La última vez que estuvo cerca fue en la década de 1990, y a pesar de avances recientes, persisten dudas sobre la sostenibilidad fiscal del país.