Ante la creciente tensión global, la economía se posiciona como el principal campo de batalla, según el economista Martín Simonetta, quien destaca que Argentina enfrenta un escenario complicado. El vínculo comercial y financiero con China es significativo, dado que este país se ha convertido en el segundo destino de las exportaciones argentinas.
Simonetta señala que, al mismo tiempo, Estados Unidos está fortaleciendo su influencia en la región, sugiriendo un resurgimiento de la política de "América para los americanos". Esta reconfiguración implica una división del mundo en zonas de influencia, donde Washington busca limitar el poder chino en América Latina.
El economista también indica que el viejo orden comercial ha llegado a su fin, ya que Estados Unidos ha abandonado las reglas multilaterales en favor de negociaciones más directas. A pesar de las presiones para limitar el lazo con China, Simonetta considera que el comercio agrícola seguirá siendo aceptado, al no haberse manifestado oposición a las exportaciones de productos agrícolas hacia ese país.