El paro docente convocado para el jueves 1° de octubre en la provincia de Buenos Aires busca visibilizar el creciente problema de la violencia en las escuelas, un tema que ha cobrado relevancia en los últimos días tras varios incidentes en diferentes distritos, incluidos La Plata y Ensenada. Este reclamo surge a raíz de agresiones recientes en establecimientos educativos, lo que llevó a los docentes a tomar medidas de protesta.
La convocatoria, impulsada por cuatro de los cinco sindicatos del Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), incluye al Suteba, la FEB, la AMET y Udocba, quienes exigen paritarias y mejoras salariales. En particular, la FEB ha solicitado una nueva reunión paritaria y una recomposición salarial para los educadores de la provincia.
Entre los episodios de violencia se destaca un conflicto en la Escuela Secundaria Media N°3 de Los Hornos, donde las familias decidieron no enviar a sus hijos a clases tras una serie de peleas. La situación ha motivado paros locales y movilizaciones en diversas localidades, sumando presión para que se tomen medidas efectivas contra este problema.