El crecimiento de los movimientos evangélicos en América Latina ha tenido un impacto significativo en el ámbito político, según un informe de la agencia EFE. En Argentina, se ha observado un cambio en el mapa religioso, donde los evangélicos representan un 17,4% de la población, lo que equivale a aproximadamente ocho millones de personas. Este fenómeno se manifiesta en candidaturas y la ocupación de bancas parlamentarias, reflejando su creciente influencia en el debate público sobre temas como la familia y la educación.
Las elecciones legislativas de octubre de 2025 marcaron un hito al permitir la entrada de dos senadores y siete diputados vinculados a las iglesias evangélicas, todos pertenecientes a La Libertad Avanza. Aunque estos legisladores están en el poder, no existe una coordinación formal con el Gobierno de Javier Milei, ni una agenda legislativa propia establecida. A pesar de esto, los evangélicos han mostrado una inclinación hacia el oficialismo, mientras que las personas sin religión se sitúan como los más críticos hacia el gobierno actual.
Este informe también destaca cómo las preferencias electorales varían entre los distintos grupos religiosos, evidenciando un aumento del apoyo a Javier Milei entre los evangélicos, a diferencia de los católicos que optaron mayormente por el PRO. Esto refleja una reconfiguración en la dinámica política argentina impulsada por la diversidad religiosa.