La relación entre los gobernadores aliados y el gobierno nacional se encuentra en tensión, especialmente tras las quejas del tucumano Osvaldo Jaldo sobre la estrategia de los libertarios. Jaldo expresó su descontento en una reunión con Diego Santilli, señalando el constante ruido de Lisandro Catalán, quien busca desafiar al peronismo en Tucumán para las elecciones de 2027.
Los gobernadores, incluyendo a Gustavo Sáenz de Salta, han manifestado su preocupación por la creciente popularidad de la senadora libertaria Emilia Orozco. En la reciente mesa política, se acordó que las demandas de los aliados son válidas y se planea "desactivar" a Catalán en las próximas semanas. Sin embargo, esta decisión responde más a cálculos electorales que a consideraciones de lealtad política.
Con la mirada puesta en las elecciones, el gobierno ha decidido enfocar sus esfuerzos en ganar las capitales provinciales, una estrategia que resultó exitosa en el pasado. En particular, la capital tucumana presenta un electorado que podría ser receptivo al cambio, lo que hace que la figura de Federico Pelli, hijo del reconocido arquitecto César Pelli, se vuelva relevante para la oposición en ese distrito.