La renuncia de Marco Lavagna a su cargo como titular del Indec ha generado un impacto significativo en el ámbito económico. Este acontecimiento se produce tras una comunicación del ministro de Economía, Luis Caputo, que le informó sobre la decisión de no implementar el nuevo sistema de medición de precios, un proyecto en el que Lavagna había estado trabajando desde la administración anterior.
En el diálogo, Lavagna expresó su preocupación por la falta de credibilidad que esto podría acarrear para el instituto, argumentando que el cambio en el sistema de medición podría perjudicar la confianza en las estadísticas oficiales, especialmente en un contexto donde la inflación había repuntado al 2,8% en diciembre, el nivel más alto desde abril. Caputo, por su parte, defendió la decisión como una resolución del presidente Javier Milei.
Durante los últimos meses, Lavagna había estado realizando pruebas entre los dos sistemas de medición, observando que las diferencias en los resultados eran mínimas. Sin embargo, la resistencia a aplicar el nuevo sistema se mantuvo, y el ex titular del Indec decidió dar un paso al costado, dejando abierta la posibilidad de que se designe a otro funcionario en su lugar.