La situación política de Javier Milei se complica tras una serie de derrotas en el Congreso, lo que ha generado una creciente preocupación en la economía del país. Este contexto ha llevado a Milei a ordenar con urgencia que se avance en la reforma laboral, considerada crucial para enviar una señal positiva a los mercados.
La presión se intensifica con la cercanía de las sesiones legislativas, donde se espera que el Senado discuta el proyecto la próxima semana. El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, ha enfatizado a Patricia Bullrich la necesidad de alcanzar un acuerdo para facilitar la aprobación de esta reforma, que podría conllevar modificaciones para asegurar su paso.
El clima político también se ve afectado por la percepción de traiciones entre aliados, incluyendo a figuras como Paolo Rocca y Jorge Brito. Milei ha manifestado su descontento con estos empresarios, aunque se ha aclarado que mantiene relaciones con otros del ámbito empresarial. A medida que avanza el tiempo, los desafíos se multiplican, aumentando la presión sobre el gobierno para estabilizar la situación económica.