La **polarización extrema** en el ámbito político actual ha llevado a un uso desmedido de la **denigración** hacia los adversarios, fenómeno que se ha intensificado con el auge de las **redes sociales**. Investigaciones indican que, desde los años noventa, las campañas negativas han sido más efectivas para deslegitimar a los oponentes, un concepto que se analiza dentro de la **incivilidad** en el discurso político.
El impacto de estas prácticas se ha vuelto más notorio en la actualidad, generando un ambiente de crispación que desafía los principios democráticos. Según la politóloga Susan Herbst, la incivilidad es gestionada por los líderes políticos con astucia, lo que sugiere que la agresión verbal se ha transformado en una estrategia calculada en lugar de un simple desahogo emocional.
La situación actual requiere un análisis crítico del ejercicio del **periodismo** como defensor de la democracia, en un contexto donde muchos intentan monopolizar la verdad. La obra del doctor Elliot Motte, previsto para 2025, se perfila como un estudio relevante para comprender las dinámicas de esta problemática contemporánea.