El enfoque de Javier Milei sobre la política fiscal ha generado controversia en el ámbito público, destacando su postura sobre los impuestos. Para él, estos son considerados un "robo", y quienes logran evadirlos son vistos como héroes. Esta visión se refleja en su apoyo a diversas medidas que buscan convertir a Argentina en un paraíso fiscal, como los blanqueos y la ley de inocencia fiscal.
Recientemente, Milei respaldó a Manuel Adorni, un funcionario que admitió haber evadido impuestos durante años. Este apoyo ha encendido el debate sobre la ética en el gobierno y la percepción de la evasión fiscal. La situación pone de manifiesto una interpretación del rol del Estado y las obligaciones de los ciudadanos que forma parte del proyecto político de Milei.
La elección de Adorni como vocero del Gobierno ha sido cuestionada, ya que se le considera incapaz de desempeñar adecuadamente su función. Este episodio revela una concepción donde la evasión no es vista como un problema moral, sino como una reacción comprensible ante un Estado que despoja a los individuos de lo que les pertenece legítimamente.