El 2 de octubre de 2026, Máximo Kirchner se trasladó a San Juan con la intención de unir a las diversas facciones del peronismo, junto al senador Sergio Uñac. Sin embargo, la convocatoria no logró atraer a los gobernadores del Partido Justicialista ni a los referentes del Frente Renovador, quienes decidieron no asistir. Solo se presentaron diez intendentes de la región cuyana y un grupo reducido de legisladores nacionales.
Durante su visita, Máximo recorrió el municipio de Pocito y se reunió en la finca familiar de los hermanos Martín, donde se cultivan productos como tomate y pistacho. A pesar de que desde La Cámpora se indicó que no hubo invitaciones formales a los jefes provinciales, la percepción entre los gobernadores fue negativa. Un diputado peronista expresó su descontento, mencionando que "la convocatoria estuvo mal manejada".
La invitación fue gestionada a través de la Secretaría Parlamentaria, lo que generó molestias entre algunos legisladores. Además, se criticó el enfoque que se le dio al evento, ya que muchos consideraban que se priorizó la figura de Cristina Kirchner. Uñac, que se perfila como precandidato, había invitado a Máximo con la esperanza de ser elegido como candidato por la ex presidenta, aunque esto no había sido discutido con otros gobernadores.